miércoles 13 de mayo de 2009

El deterioro de la Capa de Ozono - Carl Sagan (El Cerebro de Broca)



CARL SAGAN, nos habla en este fragmento de su libro «El Cerebro de Broca» (págs. 53 a 55, Editorial Grijalbo, 1981) –que he querido compartir con ustedes- sobre el grave deterioro de la capa de ozono a causa de la falta de previsión humana, sobre cómo los hombres y las naciones han reaccionado ante tan delicado asunto, y sobre las nefastas consecuencias que se nos vendrían –a nuestra especie y a muchas otras- en caso de que la concentración de ozono de la atmósfera siga disminuyendo a un ritmo elevado.

Éste es el texto:

“...Creo que con un poco más de esfuerzo por su parte la ciencia y la tecnología habrían conseguido atender con mayor eficacia tanto a su comprensión pública como a los objetivos últimos que deben presidir la evolución de la humanidad. Por ejemplo, poco a poco nos hemos ido percatando de que las actividades humanas pueden tener efectos nocivos, no sólo de orden local, sino también sobre el medio ambiente global. Unos pocos equipos de investigación dedicados al estudio de la fotoquímica atmosférica descubrieron por casualidad que los halocarbonos que sirven de propelente en los aerosoles pueden pervivir durante largos períodos de tiempo en la atmósfera, trasladarse hacia la estratosfera, destruir parcialmente su ozono y permitir así el acceso a la superficie terrestre de las radiaciones ultravioleta de la luz solar. La consecuencia más subrayada de este fenómeno era el aumento del cáncer de piel en los individuos de raza blanca (las personas de raza negra están mucho mejor adaptados a la recepción de un mayor flujo de radiaciones ultravioleta) Sin embargo, y a pesar de ser mucho más seria, poca ha sido la importancia concedida por el público a la posibilidad de que el aumento de radiación ultravioleta sobre nuestro planeta trajera consigo la destrucción de microorganismos que ocupan la base de la elaborada cadena alimentaria que culmina en el Homo sapiens. Finalmente, se han dado algunos pasos en cuanto a la prohibición de usar halocarbonos en los aerosoles (aunque nadie parezca inquietarse por la utilización de estos mismos compuestos en los refrigeradores), con lo que quizá poco haya sido lo hecho para resolver el problema real. Para mí, lo más inquietante de toda esta historia es el carácter accidental que ha rodeado a tales descubrimientos. Uno de los equipos se percató del problema gracias a unos adecuados programas de computador que estaban estudiando... la química de la atmósfera de Venus, que alberga ácidos hidroclórico e hidrofluórico.
Para sobrevivir se hace imprescindible la creación de un amplio y diversificado conjunto de equipos de investigación que se ocupen de la enorme multiplicidad de problemas que plantea la ciencia pura. ¿Cuántos no serán los problemas, incluso de mayor gravedad, que ni siquiera nos planteamos porque ningún grupo de investigadores ha tropezado con ellos?
Por cada problema que hemos analizado, como por ejemplo el de los efectos de los halocarbonos sobre la ozonósfera, ¿cuántas docenas no se nos habrán quedado en el saco? Es realmente asombroso constatar que en ninguno de
los centros estatales, principales universidades del país o instituciones privadas dedicadas a la investigación exista un solo grupo de investigadores altamente cualificados, ampliamente interdisciplinario y dotado de medios económicos suficientes que se dedique a detectar y denunciar eventuales catástrofes futuras derivadas del desarrollo incontrolado de nuevas tecnologías.
Si se desea que sean efectivas, tales organizaciones de investigación y asesoramiento sobre el medio ambiente deben establecerse desde una perspectiva política substancialmente valerosa. Las sociedades tecnológicas se encuentran en el marco de una ecología impenetrablemente industrial, una tupida red entretejida por supuestos e intereses económicos. Es sumamente difícil romper uno de los nudos de la red sin que repercuta en todos los demás. Todo juicio en el que se sostenga que cierto desarrollo tecnológico acabará perjudicando a la humanidad implica la pérdida de determinados beneficios para algún grupo. Por ejemplo, los principales fabricantes de propelentes halocarbónicos, la DuPont Company, han adoptado una curiosa postura en todos los debates públicos sobre la destrucción de la ozonósfera por parte de los halocarbonos; a saber, la de que todas las conclusiones al respecto eran «teóricas». En su postura parece ir implícito que sólo dejarían de fabricar halocarbonos si tales conclusiones fuesen probadas experimentalmente, es decir, cuando ya hubiese sido destruida la ozonósfera. Hay ciertos problemas para cuya resolución nos basta con tener en cuenta evidencias inferibles, pues una vez producida la catástrofe la situación se ha tornado irreversible...”

Cosmos: Un viaje personal


Era yo un niño cuando mi padre me grababa los capítulos de esta fascinante serie en VHS. Luego los veíamos juntos, una y otra vez; yo no me cansaba de verlos, para mí era maravilloso escuchar las palabras de ese elocuente científico, revelándome los secretos más asombrosos del universo.

Considero a Cosmos una obra entrañable, de un trasfondo sumamente rico e ilustrativo, y de una potencialidad inspiradora sin igual, rasgos éstos tan extraordinariamente poco habituales en las series análogas de hoy día. De ahí mi interés en difundir la obra de Carl Sagan, pues considero que su profundo mensaje debe ser re-transmitido y "re-captado" por toda la humanidad.

Ahora, los dejo con este viaje a través de los infinitos mundos, soles y galaxias, a través de la vastedad del océano cósmico, a través de la magnificencia del espacio y del tiempo. Sagan nos transportará en la "Nave de la Imaginación", hacia los lugares más remotos y asombrosos de nuestro universo; con su voz, nos llevará a través de la historia del Cosmos: Será, sin lugar a dudas, una sensación sublime. Nos acercaremos a nuestros orígenes, y quizás a las respuestas de los interrogantes fundamentales que nos hemos planteado los humanos desde hace tantos siglos: ¿De dónde venimos? ¿Qué somos? ¿Por qué existimos?

Nota 1: En la parte lateral derecha (justo junto a este párrafo), donde dice "Listado de todos los episodios" -como su nombre lo indica- encontrarás una lista desde la cual podrás acceder fácilmente a cualquiera de los 13 capítulos que conforman la totalidad de esta serie.

English: "Cosmos is both the history of the scientific enterprise and an attempt to convey the spiritual high of its central revelation: Our oneness with the universe" Ann Druyan.

Español: "Cosmos es a la vez la historia de la empresa científica y un intento de transmitir el clímax espiritual de su revelación central: Nuestra unidad con el universo" Ann Druyan.

Português: "Cosmos é tanto a história do empreendimento científico e uma tentativa de transmitir um clima espiritual de sua relevação central: Nossa unidade com o universo" Ann Druyan.

(Nota 2: Con este blog no pretendo perjudicar a los autores de esta serie, a quienes -por cierto- admiro muchísimo. Por el contrario, quiero dar a conocer su obra, pues la considero profunda, reveladora e inspiradora. Si quieres comprar el DVD original, puedes hacerlo en el siguiente sitio: http://www.carlsagan.com/, -allí encontrarás varias opciones para ordenarlo según tu ubicación, y el idioma en que lo desees- realmente vale la pena, es una edición para el coleccionista que consta de los trece capítulos en 7 DVD's con máxima resolución y excelente calidad de imagen)

martes 12 de mayo de 2009

Episodio 13: ¿Quién habla en nombre de la Tierra?

Contenido:

¿Por qué tantas guerras? ¿Por que tanta hostilidad entre las naciones? ¿Por qué tanta intolerancia entre los hombres?

La inteligencia y el subsiguiente desarrollo de la alta tecnología que ha derivado de ésta, ha sido -hasta el momento- un factor muy beneficioso para la supervivencia de nuestra especie. Sin embargo (y lamentablemente), gracias a ese alto desarrollo tecnológico propiciado por la Ciencia, el ser humano ha construido las armas más siniestras y destructivas que se puedan imaginar: Las armas nucleares, con un poder cataclísmico capaz de acabar con la vida en nuestro planeta (tal y como la conocemos) en un intervalo muy corto de tiempo.

Para nadie es un secreto que una guerra nuclear mundial representaría el fin de la humanidad, el fin de nuestra civilización. De este modo, esa capacidad para entender el Cosmos -que les fue de tanta utilidad a nuestros antepasados para sobrevivir-, hoy, podría jugar en nuestra contra y aniquilarnos.

Carl Sagan hace un “Balance del Terror” de la Tierra en la actualidad, y nos narra de forma muy clara, cuales serían las consecuencias de un intercambio nuclear completo entre las superpotencias mundiales, incluyendo los terribles efectos de la radiactividad y los nefastos cambios climáticos que a la postre nos llevarían a la extinción.

Por último, Sagan nos hace un llamado a que amemos, cuidemos y respetemos la vida sobre la Tierra, y que de esta manera podamos continuar con nuestro viaje a través del Cosmos.

Somos nosotros los que debemos hablar en nombre de la Tierra.


Cosmos Episodio 13 parte 1/7



Cosmos Episodio 13 parte 2/7



Cosmos Episodio 13 parte 3/7



Cosmos Episodio 13 parte 4/7



Cosmos Episodio 13 parte 5/7



Cosmos Episodio 13 parte 6/7



Cosmos Episodio 13 parte 7/7